No importa cuántos años perdiste, salva el resto de tu vida. Ni vas pronto ni vas tarde. Es tu momento y siempre habrá gente mejor o peor, eso no importa. Importa el momento presente y las acciones que hagas HOY.
No tengo ningún deseo de ser rico para poder comprarme un Lamborghini o un Rolex.
Quiero la libertad de estar con mi hija de 4 años a la 1 de la tarde un lunes mientras el mundo está en hora punta.
Esa es la verdadera riqueza.