«Dejar trozos de ti en los demás es una forma de vivir magullado y lleno de cicatrices, pero te hace comprender que no hay otra forma de vivir». Leo a Clara de Juan en @pastoralsj con «Reliquia» de Rosalía de fondo. https://t.co/EiCKcHXFoe
Hoy separamos de nuevo nuestros caminos. Hoy de nuevo me llevo en el corazón cada momento vivido en esta maravillosa segunda etapa como entrenador del Real Madrid. Han sido años inolvidables, un viaje increíble lleno de emociones, títulos y, sobre todo, del orgullo de representar a este escudo.
Gracias al presidente Florentino Pérez, al club, a mis jugadores, a mi staff y, por encima de todo, a esta afición única que siempre me ha hecho sentir como uno de ellos. Lo que hemos conseguido juntos quedará para siempre en la memoria del madridismo, no sólo por los triunfos, sino por la manera en que los logramos. Las noches mágicas del Bernabéu son ya historia del fútbol.
Ahora comienza una nueva aventura, pero mi vínculo con el Real Madrid es eterno.
Hasta pronto, madridistas.
Hala Madrid y Nada Más.
A mí me parece muy bien que Trump defienda los intereses de Estados Unidos. Los idiotas somos nosotros por no hacerlo y haber dejado nuestra defensa militar en sus manos.
Ahora bien, que sienten a Zelenski delante de todo el mundo para humillarlo públicamente –sabiendo que tienes tú el poder total de su destino porque representa a un país destruido e invadido– es el típico abuso del fuerte frente al débil que revela el caracter de un miserable. Trump no sorprende, pues siempre ha sido así. Sorprende más ver como Vance se suma al linchamiento del abusón y hace leña del árbol caído cuando dice ser un ferviente católico. Quién lo diría...
Harían bien los estúpidos líderes europeos en dejar de escribir comunicados y ponerse a planificar un rearme sin precedentes.
El "deeply concerned" no nos defenderá de los misiles ni, en el caso de España, de Marruecos cuyo gran aliado es Estados Unidos y especialmente Trump.