Nunca me va a dejar de sorprender como las experiencias y vivencias cambian tanto la percepción que tenemos de la vida a tales grados que algo que tanto anhelabas se convierte en una fuente de estrés y rechazo enorme…
La vida me demostró que no puedes controlar la lealtad de alguien, son tan libres como el viento, las personas son como ellas quieren ser, sin importar lo que tu signifiques para ellas.