En ambas jugadas el VAR fue Héctor Paletta. Ese día nadie de River vociferó, denunció o pataleó, ese día Paletta no era hincha de Boca, quedó ahí nomás. Hoy, nadie habla tampoco de cómo River debió haber jugado con uno menos todo el segundo tiempo. Sean dignos y guardense un rato, dan vergüenza.