La lucha entre el espíritu y la carne es la lucha de la persona regenerada. Él no regenerado, el hombre natural no vive este conflicto. Es esclavo del pecado y actúa según la carne, vive según la carne y escoge según la carne.
~ R. C. Sproul.
Una familia sin oración es como una casa sin techo, abierta y expuesta a todas las tormentas del cielo.
Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendra mal, Ni plaga tocará tu morada.
Slm 91:9,10