Nuestro señor de la sangre oscura corre por nuestras venas. Mantén mis manos al volante, regula el poder de mis pies en el acelerador y el freno. Protegeme. Y no dejes que nada malo me ocurra..
Te lo advertí, no me digas nunca que no fue así'
Me dice el techo cada vez que dejo que el medio me pese mucho más que el fin
Le digo que sí, me doy media vuelta y me vuelvo a dormir