me lo tomo personal, porque a esta edad uno ya sabe lo que hace, con quién lo hace y por qué. No hay excusas, los actos hablan solos y no tengo por qué minimizar nada.
Yo no nací para ser bandida porque a mí me encantan los planes familiares, vivo enamorada del amor, las citas románticas, las cartas a mano y los besos en la frente.