Pronto vas a entender que no vale la pena quedarte llorando por alguien que duerme tranquilo, que eligió seguir con su vida sin vos, que no mira atrás ni pregunta cómo estás. No sigas desgastándote por quien fue capaz de soltarte tan fácilmente, por quien no supo valorar tus risas, tu entrega, tu amor honesto. Basta de ofrecer lágrimas a quien no supo sostener ni siquiera tu alegría. Abrázate, eligete, y empieza una vida que no dependa de quien no supo quedarse.
Es de cabrones aceptar que primero debes organizar tu vida, cuidar de tu mente, mejorar tu físico, ser más inteligente en la vida y lograr tus metas profesionales y personales para así merecer y tener una relación de calidad.
La peor parte de una ruptura es recordar todas esas veces que dijeron: “Un día iremos” o “Deberíamos hacer esto algún día”. Porque cuando por fin llega ese momento, visitas esos lugares o pruebas esa comida, no puedes evitar pensar que esa persona debía estar ahí... pero ya no.
Antes creía en eso de: “Si estamos destinados, nos encontraremos más adelante”. Hoy ya no.
Hoy creo que el amor no se posterga: se elige en el presente, se construye con acciones, se cuida con acuerdos y se sostiene con compromiso.
Lo que vale la pena no se deja en pausa ni se guarda para "cuando sea el momento perfecto". Se trabaja, se defiende y se prioriza hoy.
Porque quien de verdad quiere, elige.
Soy como soy porque hubo un día en el que algo dentro de mí murió y nadie guardó un minuto de silencio. Incluso en el momento más traumático de mi vida, me levanté al día siguiente y actué como si nada hubiera pasado.
El desamor en tus +30 te pesa de manera diferente.
Cuando eres más joven, una ruptura duele, pero la vida aún parece abierta de par en par. Te apoyas en amigos, te mantienes ocupado y, eventualmente, sigues adelante porque siempre hay una sensación de que algo nuevo te espera por delante.
Pero a medida que envejeces, la pérdida rara vez se trata solo de la persona. Se trata del futuro que imaginaron juntos. De las rutinas que construyeron, de los planes que, en silencio, se convirtieron en parte de tu identidad.
No solo estás de luto por alguien a quien amaste. Estás de luto por la vida que pensabas que tendrías.
No dejes que nadie te consuma la vida. Si no te llamó, andate a dormir y descansa. Si dejó de contestarte, esa ya es la respuesta que necesitabas. A veces la vida nos envía señales claras, no mendigues atención, no des más de lo que recibes.
Recordatorio: el que quiere estar contigo, ordena su vida para poder estar contigo. Ya que la persona correcta no viene preparada sino dispuesta. Todo lo demás son excusas.
Me voy a permitir descargarme aquí
El duelo post ruptura y después de convivir es una mierda, es duelar no solo la pareja si no lo que creías sería tu hogar, perder rutinas, espacios, celebraciones, personas en común que inevitablemente quedan de un lado…
Finalmente no me respondió el último mensaje y no volví a mandarle nada, simplemente desaparecimos del mundo del otro, siempre quise encontrar respuestas, pero ahora me doy cuenta que no hace falta preguntar porque cuando miro hacia atrás, cada detalle/acción, es la respuesta.