No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.
Cuando era chiquita pensaba que "Man In The Mirror" de verdad tenía un súper impacto en la sociedad y que el mundo sería un lugar mejor gracias a Michael Jackson