Madurar es aprender a disfrutar de ambos.
El último Mundial de Messi y Cristiano está siendo un regalo para todos los que hemos crecido viéndolos brillar.
Esa sensación de estar presenciando algo que no volveremos a ver.
@lautarodeIcampo Los fanáticos de Messi nos alegramos porque a CR7 le vaya bien. Los bicholovers lloran cuando a Messi le va bien, el fanatismo los ciega.
Junto a nuestro gabinete y personal municipal, participamos de una charla sobre inteligencia artificial brindada por @nanokigel
Hablamos sobre el uso de esta tecnología y el cambio cultural, productivo y laboral que conlleva #SanMiguel
🔴THE MATRIX 🪰
Esto sería un paso inédito en ciencia, IA y neurología.
Lograron replicar el cerebro de una mosca neurona por neurona y sinapsis por sinapsis y hacerlo "vivir" en una simulación. En el video se ve como de mueve y actúa como esa misma mosca en el mundo real (o eso imaginamos). ¿se dará cuenta? ¿querrá elegir pastilla azul o roja?
La Matrix para moscas a punto de hacerse realidad. Y las moscas podríamos ser nosotros en unos años.
@Iaurnirvana Obvio que podes. Acá ir o no ir hace la diferencia en el apoyo político. Es más, el ir a ver a otro presidente ya generó la grieta, imagínate si iba acá.
Vos pensas que algún norteamericano va a cambiar su opinión de trump por verlo a Messi con el equipo?
Messi didn’t say one word to trump, made zero posts afterwards about trump, and was the furthest away from
him in the Oval Office picture.
Tells you everything you need to know
Messi juega en un equipo estadounidense y vive en USA.
¿Qué pretenden? ¿Qué no asista a un homenaje en la Casa Blanca a su equipo? ¿Que no salude al presidente de USA? Ridículo.
People getting disappointed that Lionel Messi met Donald Trump need to understand one thing.
When you are a global icon like Messi, meeting presidents, politicians, and world leaders is part of the job. It doesn’t mean you support every political view they have.
Athletes represent their sport and their country on a global stage. They meet leaders from different countries, attend official events, take photos — it’s normal protocol, not a political endorsement.
Expecting Messi to refuse or create controversy in such situations is unrealistic. Footballers aren’t diplomats choosing sides; they’re professionals respecting invitations.
A meeting doesn’t change who Messi is or what he represents in football. Let the man play football and stop forcing politics into everything.
El deportista tiene la imperiosa necesidad de practicar su deporte. Es lo que hace. Es su función social ante nuestros ojos. De la mano con ese rol llamado a cumplir, tiene la implícita (e injusta) obligación de hacerse cargo de nuestras pasiones y jugar de tal forma que nos genere alegría. Si destaca, nos dará felicidad y será idolatrado. Si no, provocará tristeza y rechazo.
Y hasta ahí.
Pretender que un deportista represente nuestra ideología política es demasiado. Me arriesgo a decir que esconde el sueño húmedo de querer parecernos a él (o que él se parezca a nosotros). Al final del día, en esa expectativa desmedida hay puro egoísmo y resentimiento por quien es/piensa diferente.
Maradona se sacó fotos y rió al lado de Chávez y Castro, golpistas, asesinos y dictadores de izquierda. Messi se paró y rió de algunos chistes de Trump, tipo de derecha que, a pesar de ser elegido democráticamente, bombardea e interviene países en nombre de "la libertad".
Nuestros dos máximos ídolos son las dos caras de la misma moneda en ese sentido. Si nos molesta más uno que otro, el conflicto es puramente nuestro. Y hay que hacerse cargo.
Lionel #Messi apareció en la #WhiteHouse con la serenidad de quien entiende que ciertos rituales no se discuten: se cumplen. Y mientras un sector latino se rasga las vestiduras por una foto, olvidan que Diego #Maradona posó con #FidelCastro, abrazó a Raúl y celebró en tarimas oficiales junto a gobiernos que jamás ocultaron su agenda. Aun así, nadie lo acusó de militante. En Estados Unidos, cuando un campeón gana, visita al presidente; lo hizo la selección de hockey hace días y lo hace cualquiera que levanta un trofeo. Es protocolo, no pleitesía.
Lo irónico es escuchar críticas desde países donde la política convive con sombras que todos conocen pero pocos nombran. Claudia #Sheinbaum, presidenta de México, ha tenido que navegar acuerdos y silencios que ningún aficionado exigiría a un deportista con el. Y aun así, algunos pretenden que Messi cargue una pureza ideológica que ni sus propios líderes practican. Él juega, gana, sonríe y se va. Y como escribió Gelman, la inocencia también se mancha, pero no siempre por culpa del que aparece en la foto.