No quiero que toda mi vida sea aprender a soltar. Por una vez, quiero encontrar un lugar donde pueda quedarme y descansar con la certeza de que no tengo que irme. Quiero conocer esa sensación de pertenecer, de construir raíces y sentir que finalmente estoy en casa.
Si no te involucran, no te involucres. Si no te dicen, no preguntes. Si no te invitan, no vayas. Aprende a conocer el lugar que tienes en la vida de las personas. Eres valioso, así que no dediques tiempo a personas que no quieren pasarlo contigo.
Este año me revolcó de todas las maneras posibles, me sacó de lugares donde me quería quedar toda la vida, me alejó de personas de las que jamás imaginé, tuve pérdidas, y meses en los que sentí un dolor desgarrador que no se apaciguaba, pero aquí estoy, y me felicito por eso.
Le dije a mi psicóloga que sentía que habían personas que no reconocían todo el esfuerzo que hago por ellos y me contestó: "a veces estamos tan presentes que nos volvemos invisibles, porque siempre estamos". Y la verdad que me pego una patada en el corazón y otra en la cabeza.
Solo quiero que mi sistema nervioso finalmente descanse en 2026. Quiero que mi corazón deje de acelerarse cada día, salir de ese estado constante de alerta y encontrar paz de verdad. Rezo por un año donde mi espíritu pueda respirar, mi mente vaya más despacio y mi vida finalmente se sienta amable de nuevo.
2026... por favor, sé el año que devuelva la calma, la ternura y la estabilidad a mi vida 🥺❤️