Ayer hice que bajaran a una madre y a su hijo de 4 años de la sección de primera clase en un vuelo de 10 horas, y no me arrepiento ni un poco. Pagué una fortuna por un asiento en una zona que se promociona como exclusiva para el descanso, y apenas me senté, el niño empezó a patear mi asiento y a gritar porque no quería usar los audífonos. Cuando le pedí amablemente a la madre si podía controlarlo, me miró con desprecio y me dijo: "Es un niño, no puedo amarrarlo, ten un poco de empatía, seguro tú no tienes hijos".
Tiene razón, no tengo hijos, y precisamente por eso trabajo 80 horas a la semana para poder pagar un viaje tranquilo lejos del caos. Llamé a la jefa de cabina y le dije que mi boleto garantizaba un estándar de servicio que no se estaba cumpliendo. Como el vuelo no estaba lleno en clase económica, pedí que los reubicaran a ellos o a mí (exigiendo un reembolso parcial). Al final, los movieron a ellos al fondo del avión. La mujer se fue llorando llamándome "clasista y odia-niños", y un par de pasajeros me miraron como si fuera un criminal. Yo pagué por silencio y comodidad, no para ser el soporte emocional de una madre que no sabe poner límites. ¿Ustedes creen que los niños deberían estar prohibidos en ciertas secciones de los aviones o yo soy el que está mal por exigir lo que pagué? Los espero en los comentarios.