El problema no es ser pobre, el pobre puede superarse, se educa, se esfuerza y logra crecer.
El problema es el resentido, porque los resentidos, envidian, odian, destruyen, no progresan y no dejan crecer, ese es el problema.
El socialismo te enseña a odiar a los ricos, te hacen creer que ser rico es malo. Te necesitan pobre para que tú votes por ese sistema corrupto con la promesa de que te van a sacar de la pobreza, algo contradictorio porque jamás saldrás de la pobreza si odias a los ricos.
En esos tiempos obligaban a los supermercados a llenar los anaqueles con el producto que fuera y si no lo hacían los sancionaban. Amplíen las fotos para que vean que hasta hay un anaquel lleno de velas.
Un acto de cinismo, una burla inaceptable con el dolor y la angustia de quienes desesperados, deambulábamos por las calles buscando harina, arroz o pasta para alimentar a nuestras familias.
Repito: no voy a entrar a cuestionar por qué Colombia lo eligió. Sus razones tendrán y eso es asunto de ellos. Pero ojo: los venezolanos hoy debemos tener presente que el nuevo Presidente de Colombia vino una vez a banalizar y a desconocer nuestro dolor. A tenerlo presente!
No es porque Petro sea de izquierda, sino porque lo es del tipo ególatra-irresponsable, que puede hundir a Colombia en el abismo donde ya está hundida Venezuela.