Suelen decir que nos enamoramos de quien menos creíamos, terminamos deseando algo que tiempo atrás solo nos parecía algo momentáneo, tan fugaz. Pero llega esa persona y cambia toda tu perspectiva del amor. Y quizás hasta de la vida misma.
Aprendí que no siempre podré contar con que otros respeten mis sentimientos, incluso si respeto los de ellos. Ser una buena persona no garantiza que los demás sean buenas personas. Sólo tienes control sobre ti mismo. En cuanto a los demás, puedes elegir si aceptarlos o marcharte.
Lo más atractivo de una persona para mí es el esfuerzo. Alguien que quiere hablarte, quiere verte, quiere hacerte parte de su dia, se esfuerza en eso y mucho más.