Qué hermosa sensación es abrir un regalo y descubrir que es justo eso que mencionaste alguna vez, casi sin pensarlo, y sentir que alguien te escuchó, te recordó y quiso verte feliz con ese detalle.
De hecho, sí aspiro a lujos: una familia sana y unida, amar y ser amada, vivir con tranquilidad, tener un círculo pequeño, leal y sincero, poder ayudar a los demás y viajar por el mundo.
Esos son los lujos que quiero para mi vida.
chicas, normalicen eso de "así no quiero que me quieran el resto de mi vida" y sigan adelante. Son literalmente la chica soñada de alguien. No se conformen.
Mi debilidad siempre serán las personas que, sin que yo tenga que pedir nada, encuentran la manera de hacerme sentir cuidada. Porque hay gestos que hablan de amor, atención y consideración sin necesidad de decir una sola palabra.