AEMET decretó alerta naranja y a partir de ahí las administraciones deben tomar la decisión sobre qué hacer, e igual que con alerta amarilla se han cerrado parques en esta ciudad en anteriores ocasiones, con alerta naranja podían haber optado por cesar toda actividad amparándose en las previsiones.
Pero no, sabiendo que caerían como poco 100 L/m² prefirieron dejar a cientos de miles de sevillanos a su suerte teniendo que asistir a sus trabajos antes de que comenzara el diluvio para luego culpar de todo el caos producido a la AEMET. Menudo cínico.
Un 10 de enero de 2010 Extremadura de norte a sur se tiño de blanco. Las temperaturas se desplomaron y nevó intensamente. Muchos vieron la nieve por primera vez y aún la mayoría recordamos la bella estampa.