La economía está tan destrozada que te pasas el día pensando que eres un desastre gestionando tu dinero, cuando lo único que has hecho es comprar comida.
Esto es muy grave y hay que ser mucho más tajantes: prohibición de contratar con la administración pública.
Que la empresa que año tras año gana la licitación para el traslado electrónico del conteo electoral esté condenada por crear un cártel de empresas para llevárselo crudo no es ni ético ni estético.