Te quiero, viejo.
Te quise siempre, como eras.
Te lo dije poco.
Porque tú sabías que yo sabía que sabías.
Y en ese juego de palabras me perdí un montón de abrazos.
Papi, hoy te extraño, te recuerdo,
te echo de menos y ahora que no estás,
comprendo, cuanto de verdad te quiero