Desde hoy...
Reconozco mi valor como persona y como mujer. Reconozco mi inteligencia, mis valores y principios, mis creencias y lo que me hace quién soy.
Estoy orgullosa de mi proceso. Y no me avergüenzo de nada.
Los hombres sufren mucho frente al hecho de que las mujeres tengan estándares económicos, pero los manes sí tienen estándares sobre cómo se deben ver las mujeres, su pasado y hasta sus capacidades. Muy incoherentes mis muchachos.