Nunca había pensando a fondo la frase de El Principito: "Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres" Hasta que me pasó, y me di cuenta de cuanta razón tenía el autor.
Quiero agradecer públicamente al atún; Por acompañarme cuando soy fit, cuando soy pobre, cuando tengo flojera, cuando se me olvida descongelar algo o todas las anteriores juntas