Poco se habla de lo necesarias que son en nuestra vida las personas alegres y con energía positiva. Hay tan poquitas personas así que toparte con ellas es ser muy afortunada
Creo que es hermoso tener a alguien que comprenda tu sensibilidad y sepa cuidar tus emociones con paciencia y delicadeza. Hay algo profundamente reconfortante en mostrar tu vulnerabilidad y que la otra persona responda con comprensión, atención y verdadera ternura.
Cuidar los detalles, el día a día, preguntar cómo estás, qué necesitas o un “esto me recuerda a ti”. Las relaciones no crecen ni se fortalecen con grandes pasos, sino con la suma de actos cotidianos que demuestran que somos importantes. Así si
Las relaciones que funcionan no son cuestión de suerte. Las relaciones que funcionan son el resultado de afrontar conversaciones incómodas, reciprocidad y elegir a diario cuidar del vínculo aunque las ganas no siempre sean las mismas. Y esto no es cosa del destino, es trabajo
Yo nací para el amor romántico, los asados familiares de domingo, los besos, el tiempo de calidad, estar acostada en el pecho de la persona que amo, los gestos, sentir mucho, todo eso.