Que raro es el duelo, hay días que pesan. Pueden pasar meses, años y estar “muy bien”, pero un día te levantas y lloras como si hubiese pasado ayer. Hay ausencias que nos marcan para toda la vida y dolores que nunca pasan, solo se aprende a vivir con ello.
La responsabilidad afectiva no se trata de reciprocidad, se trata de honestidad, respeto, de no herir los sentimientos del otro, ser real; se trata de saber que lo que no significa nada para ti, para el otro puede significar todo.