En el pequeo huerto, la anciana mordió un cítrico de naranja (柑) y sorbió la jugosa pulpa, mientras se cepillaba las cejas (眉) con su dedo, su vientre (肚) lleno se movió ligeramente, y un bicho chupador de savia (噬) se posó en su mueca.
En el rincón de la parcela, junto al cerramiento de caas, hay un toldo de paja, y un pequeo lote de tierras que se labran con herramientas antiguas, donde un caminante se detiene a observar los cultivos.,
Un seor mayor me ayudó a cargar mis bolsas pesadas hasta la parada del autobús hoy, cuando tenía las manos llenas. La amabilidad no necesita palabras grandes, solo gestos pequeos que calientan el corazón.
Probé un tacos de carnitas recién hecho en el puesto de la esquina! Crujiente por fuera, jugoso por dentro y con salsa roja que le dio el toque perfecto. 10/10, volveré maana sin falta.