También podría tener ya su segunda dosis, pero la incongruencia del sistema pudo más.Nadie se molestó en dar una respuesta por más que la pedimos.
Por eso, es un abismo, un agujero con miles de gritos del que nadie se hace eco.Y los días siguen pasando y todo se pone más oscuro.
Nunca pensé que me iba a vacunar antes que mis padres. Me alegró hoy recibir la segunda dosis, pero más me hubiera alegrado que ellos ya tuvieran día y hora. Aunque sea para dentro de un mes, si le dan fecha, la gente renueva la esperanza, son cosas que hacen bien a la mente.
Pero la espera del sms bendito es una sensación de abismo e impotencia, no se saben los criterios, hay información confusa y todo parece aleatorio.
¿Y en qué creer? Si mi madre se agendó por ser docente hace un mes y cuando fue a vacunarse no aparecía en la lista.
@ferchucaballero Sí, lo que siento es que no la merecía ahora, cuando hay gente que es población de riesgo y aún está esperando la fecha. Tremendo lo de esa franja, no se entiende nada.
No sé por qué se quejan de las clases por Zoom, si tienen sus bondades. Socializás poco, podés desaparecer apagando la cámara, la cantina te queda más cerca que nunca, podés estar de pantuflas y no se ve si agarrás el celular.
@autoboicot "Tu me entiendes?" En Netflix, es la historia de 3 pibas que viven en un barrio periférico de Quebec y les pasan cosas bastante saladas, pero también tiene humor y reflexión, una joyita semiótica.