Nadie te ama más que tú cuando eliges dormir temprano, comer tu comida favorita, cuidar tu mente, mantenerte activo, ir al gimnasio e intentar cosas nuevas.
A veces me quejo de la vida, pero luego recuerdo que todo lo que he querido siempre llega en su momento, que soy una persona bendecida, que la vida es maravillosa y que Diosito es inmensamente detallista conmigo.
Tu paz no depende de nada ni de nadie más, salvo de tu propia percepción del mundo: cada quien vive internamente lo que percibe en concordancia con los juicios que emite. No juzgues: contempla.