Vean lo que es esta secuencia, por favor. Vean nada más cómo gritó su doblete ante Austria. Ya no tiene nada que demostrarle a nadie, ya completó el fútbol, pero sigue viviéndolo con la misma pasión que cuando todo comenzó. No juega por récords individuales, no juega por números y no juega para tener más dinero. Juega por gloria, juega por amor a la pelota, juega por su familia y juega por Argentina. Nadie como Lionel. NADIE.