Recordamos el 11 de septiembre porque nos marcó para siempre: trajo dolor a miles de familias, destruyó vidas y nos costó nuestra democracia. El Estado fue usado como arma contra los propios chilenos y chilenas. Recordamos por respeto a las víctimas y por compromiso con Chile, para que nunca más repitamos esa historia. Negarse a recordar es negarse a aprender.