Es fácil olvidar lo bendecidos que somos. Despertarnos, comer bien, mover nuestros
cuerpos, cuidar a los demás. Incluso los momentos de cansancio significan que estamos vivos. La gratitud se encuentra en lo ordinario, y eso es lo que hace la vida hermosa.
Es demasiado notable la educación, los valores, los principios, la presencia. No importa de donde vengas, no importa si eres rico o eres pobre, no se trata de poder adquisitivo, se trata de lo que te hayan enseñado en casa y como te comportas fuera de ella.
Si me conoces personalmente y piensas que soy callada, es porque no me siento bien con tu energía y por eso evito el contacto.
Yo hablo hasta con los perros de la calle.
No tengo pruebas, pero tampoco dudas de que, si alguien es mala persona en el ambiente laboral, no hay manera de que sea buena persona en algún otro ambiente.