Últimamente,me he dado cuenta de que todo el mundo parece estar bien hasta que finalmente tienes una conversación profunda con ellos. Y entonces, te das cuenta que, estamos en una generación triste de personas luchando por sobrevivir a través de caras sonrientes y fotos bonitas.
Todavía estoy sanando. No me refiero solo a sanar de relaciones tóxicas o desamores. Me estoy curando de los errores que cometí, de mis problemas familiares, de amistades, de fallarme a mí mismo, de decepciones, de expectativas que no pude alcanzar.
mi hijo (4años) se puso a arreglar todas las puertas de la casa, (con sus herramientas de juguete) y va pidiendo $200 pesos o "lo que tenga señora", para comprarse una moto.
en que momento 🙁