Que clase de cabeza tiene esta gente, que siendo la porquería que son, vienen con discursos morales y awebasones.
Y peor la gente que vota por ellos y comen cuento
Panamá necesita una clase política que converse, incluso entre quienes piensan distinto.
Sentarse a dialogar no significa renunciar a principios ni convertirse en aliado de nadie. No podemos seguir etiquetando ni estigmatizando a quien conversa con quien piensa diferente.
Esa narrativa de “buenos contra malos” solo genera división y le hace daño al país. La política también es sentarse a hablar con quien no piensa como uno.
@RicardoLombanaG@rmartinelli