12. Desde que se mudรณ a Nueva Orleans, visitar la tumba de Camille no es solo un acto de respeto; se ha convertido en una rutina casi obsesiva. Puede ir varias veces a la semana, a veces a altas horas de la madrugada aprovechando que el cementerio estรก vacรญo.
06. Para Maddie, admitir que se ha equivocado o pedir perdรณn es poco menos que una tortura fรญsica. Puede saber perfectamente que no tiene la razรณn en una discusiรณn, pero se aferrarรก a su postura con uรฑas y dientes, retorciendo los argumentos antes de dar su brazo a torcer.
< Le aterra pensar que, si algรบn dรญa se quita el freno o pierde los estribos, descubra que es capaz de hacer cosas horribles sin sentir remordimiento.
05. Tiene un detector de hipocresรญa hiperdesarrollado. Odia con toda su alma que le oculten cosas o que le den respuestas a medias, y se pone a la defensiva enseguida si intuye que le ocultan algo. La ironรญa mรกs cruel de su vida es que ella misma estรก construida sobre una.