Les voy a contar algo que me pasó y que todavía ni yo entiendo. Hace tres meses, un martes a la noche, me llegó un WhatsApp de un número que no tenía agendado: "Ya llegué". Le respondí que se había equivocado. Me contestó: "No, sos vos". Después sonó el portero.
Soy tan transparente que se me nota todo, cuando me quiero ir de un lugar, cuando alguien me cae mal, cuando estoy triste, juro que es algo que no lo puedo evitar.