La brisa empezaba a soplar con fuerza en la Aldea Aguaclara a medida que el sol caía en el horizonte. Quizá sería buena idea volver a Mondstadt y buscar un lugar en el que cenar y pasar la noche.
Caminaba despacio acompañado de las estrellas, le gustaba recorrer el sendero que había desde la llanura Byakko a la aldea Konda.
Podía escuchar a los grillos cantar y el riachuelo rompiendo en acristalados acordes. El silencio de la noche era un agradable cobertor para »
ᅠᅠ— ....¿?
La miró confundida, apoyando el dedo índice en su pecho cuestionando si se refería a él.
ᅠᅠ— Simplemente pasaba por aquí, pero ahora que lo dices... ¿Sabes de algún lugar en el que vendan souvenirs?
Revisaba con atención una de las flores que la joven Richeza tenía a la venta, intrigado por su extraña composición, cuando una pasajera llamarada cruzó el rabillo de su ojo.
Testa giró al instante para seguir esos inconfundibles cabellos anaranjados.
El joven @FRENZ1ED_ »
«caminaba decidido por la plaza central de Villa Nasha.
Un saludo, quizá una queja o una orden se atascaron en su garganta antes de que pudiera decir nada. Dejó la flor con cuidado sobre la mesa y, tras despedirse de la vendedora, decidió caminar hacía el pelirrojo, consintiendo»