Ya no pueden manipularnos con el miedo a quedarnos solteras. Porque la vergüenza no es estar sola, la verdadera vergüenza es estar mal acompañada. No lo olviden.
Y de repente llegué a esa edad en la que mis mejores dates son con mis papás, reímos mucho y comemos juntos cosas deliciosas. Ahora entiendo que las personas que siempre van a estar para mí, sin importar nada, son ellos