Sé que todavía estamos en lo más duro, con gente aún sacando a los suyos y un duelo que va a durar. Pero quiero dejar algo sembrado para lo que viene.
Llevo días pensando en la reconstrucción, y en algo que se puede quedar atrás entre tantas urgencias: la educación.
Va a haber muchachos universitarios que van a tener que dejar la carrera porque sus familias quedaron golpeadas por el terremoto y ya no hay cómo sostener sus estudios. Y perderlos a ellos es perder justo lo que el país va a necesitar para reconstruirse, porque un país que deja caer a sus estudiantes hipoteca su propia recuperación.
Estoy dándole vueltas a armar un programa de becas para ayudar a esos estudiantes, algo que se hace mejor entre varios, con gente que aporte desde distintos lados. Tampoco sé si ya hay alguna organización trabajando en esto; si la hay, mejor apoyarnos en esa estructura que empezar de cero.
Si es un tema que te interesa o donde creas que puedas apoyar, no duden en escribirme.
🚨 INDIGNANTE | María Esther Bernal mantiene una planta eléctrica para que sus vecinos puedan cargar sus teléfonos y conservar alimentos, pero denuncia que le están negando la gasolina para mantenerla funcionando.
Gracias a la ayuda de los vecinos pudo operar por unas horas, pero el combustible ya se agotó. Mientras tanto, en su sector de Catia La Mar siguen esperando ayuda.
¿Hasta cuándo le pondrán obstáculos a quienes solo quieren ayudar?
Muchos se burlan de ver jóvenes de 23, 24 o hasta 26 años todavía en la universidad, pero olvidan que desde 2016 la UCV ha enfrentado al menos 8 paros de profesores y que la fuga de docentes ha afectado carreras como Comunicación Social, Psicología, Odontología, Arquitectura, Estudios Internacionales, Trabajo Social e Idiomas Modernos.
La falta de profesores y la suspensión de materias han provocado retrasos de hasta 3 años en la graduación de muchos estudiantes. No es falta de esfuerzo, es una generación que ha tenido que estudiar en medio de una crisis que también golpeó a las universidades.
La mayoría de quienes se burlan o convierten esta tragedia en programas de YouTube para señalar a los chamos son unos sinvergüenzas que viven fuera de Venezuela y no tienen idea de lo que significa sobrevivir allá, estudiar con salarios pulverizados, paros, falta de profesores y un país en crisis permanente.
Una tenista polaca de 24 años llegó a París la semana pasada clasificada en el puesto 114 del mundo, sin patrocinadores, sin ingresos garantizados y sin certeza siquiera de poder pagar su habitación de hotel.
Tuvo que ganar tres partidos de clasificación solo para entrar al cuadro principal del Abierto de Francia. El dinero de los premios solo se paga al final del torneo, así que una marca polaca de bebidas deportivas intervino discretamente y cubrió su factura de hotel.
Su nombre es Maja Chwalinska. Y hoy, juega la final del Abierto de Francia.
Antes de este torneo, había ganado exactamente un partido de cuadro principal de Grand Slam en toda su carrera. Luchó contra una depresión tan severa que en 2021 no podía levantarse de la cama. Se sometió a una cirugía de rodilla en 2022. Pasó años luchando en torneos menores por toda Europa solo para mantenerse a flote.
Luego llegó a París, ganó tres clasificatorios y siguió ganando. Zheng Qinwen. Elise Mertens. Maria Sakkari. Diana Shnaider. Nueve partidos seguidos. Un solo set perdido.
Ahora es la primera clasificatoria en la historia del Abierto de Francia en llegar a la final. La última vez que una clasificatoria alcanzó una final de Grand Slam fue Emma Raducanu en el Abierto de EE.UU. de 2021. Raducanu ganó.
Simplemente por llegar a la final, Chwalinska ha ganado más dinero en premios que en toda su carrera junta. El cheque por ser subcampeona es de $1.6 millones. Si gana hoy, se lleva $3.25 millones a casa.
Hace una semana no podía pagar su habitación de hotel.
Un venezolano alcanza el máximo reconocimiento académico que otorga Harvard Business School.
Juan Andrés Ellis Ochoa ha culminado sus estudios de MBA en la Harvard Business School obteniendo el título de Baker Scholar, el más alto honor académico de la institución, reservado exclusivamente al 5% superior de la clase. Este reconocimiento distingue un rendimiento académico excepcional y sostenido, que refleja profundo dominio intelectual, sobresaliente capacidad analítica y destacada participación en el riguroso método del caso de Harvard.
Previamente, se graduó con Summa Cum Laude en Economía y fue electo miembro de Phi Beta Kappa en Columbia University. Inició su carrera en BNP Paribas Securities Corp. y posteriormente se incorporó a Evercore, una de las firmas más prestigiosas del mundo en banca de inversión y asesoría financiera estratégica para grandes corporaciones y fondos de inversión. Durante su primer año en Harvard, recibió una oferta para incorporarse a tiempo completo a Evercore tras su graduación, cargo que asumirá en agosto de 2026.
Esta es la verdadera cara de Venezuela: una nación de extraordinaria capacidad humana, talento y resiliencia. Juan Andrés representa la esperanza y la base sólida para la reconstrucción de un país que sigue brillando a través de sus jóvenes.