“Nosotros somos socios de Chevron. Pero EU, quiere el petróleo sin pagar, y eso es robarse nuestro petróleo. Ellos ya no son potencia económica, fue desplazado por China, y por eso EU quiere nuestro petróleo, violando las leyes internacionales”
Delcy Rodríguez.
RT👇
Hace una semana, Venezuela denunció en la ONU que Estados Unidos exigía entregar sus recursos naturales para no invadir el país: “Trump nos está exigiendo petróleo y minerales; es extorsión” https://t.co/LvguTHT1vl
#YoConMiPresidentA
🚨 RT MASIVO 🚨
Sí suscribes que se le debería hacer un Juicio Político a la empleada de Salinas Pliego, @LillyTellez, por pedir la intervención militar de Estados Unidos a México, así como lo hizo la vendepatrias de @MariaCorinaYA...
🇻🇪❕Caracas exige a Washington la liberación de Nicolás Maduro y su esposa
Una multitud de seguidores de Nicolás Maduro se ha congregado en las inmediaciones del Palacio de Miraflores.
https://t.co/dRcCWJG6tJ
‼️"No soy un hombre de oración, pero sí soy un hombre de acción y haré todo lo que esté en mi mano para apoyar a Venezuela, que es un país soberano y los gringos matones del norte deberían dejarlo en paz", dijo Waters.
https://t.co/aeUDr0k0ZX
La gran enseñanza de Benito Juárez en estos momentos debe guiar también a Estados Unidos: entre los individuos como entre las Naciones el respeto al derecho ajeno es la paz.
Estoy retirado de la política, pero mis convicciones libertarias me impiden callar ante el prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela y el secuestro de su presidente. Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial.
Presidente Trump: no caiga en la autocomplacencia ni escuche el canto de las sirenas. Mande al carajo a los halcones; usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico. No olvide que la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana. La política no es imposición.
Recuerde que “el respeto al derecho ajeno es la paz”, como nos enseñó Benito Juárez en el siglo XIX. Soy mexicano con mucho orgullo, pero también latinoamericano. Apoyo incondicionalmente a mi presidenta Claudia Sheinbaum.
Por ahora no le mando un abrazo.
AMLO
Desde Chile mantendremos plena coherencia con nuestros principios y valores.
Esto no se trata de apoyar ni justificar dictaduras —Chile no lo hace—, sino de quién decide y con qué legitimidad sobre el futuro de un país. Hoy es Venezuela, con la excusa del narcoterrorismo y la intención declarada de controlar sus recursos, mañana puede ser cualquier otro, con cualquier otra excusa.
La soberanía y el Derecho Internacional no son opcionales: son la base de todo orden legítimo.
🚨ALERTA!
No se trata de “liberar” a #Venezuela, se trata de saquearla, de llevarse todo su petróleo.
Por eso todos esos políticos corruptos del #PRIAN que piden la intervención de EEUU, deben ser sujetos de juicio político por ¡traición a la patria! @DiputadosMorena
#ÚLTIMAHORA
Vean 👇
El Artículo 2, párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas dice textualmente:
“Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas.”
La posición del gobierno de México:
https://t.co/VUv9KJQLo0
La imagen de Nicolás Maduro esposado difundida por la Casa Blanca no es justicia internacional, es propaganda de guerra.
Donald Trump no ha anunciado una “transición democrática”. Ha anunciado una ocupación. Bombardeo previo, presidente capturado, amenaza de nuevas oleadas militares y un mensaje claro: EEUU va a gobernar Venezuela. No por los derechos humanos, no por la democracia, sino por el control directo de un país soberano.
Colonialismo sin eufemismos, con portaaviones y comunicados triunfalistas.
El propio Trump lo dice sin rubor: las grandes petroleras estadounidenses entrarán a “arreglar” Venezuela y a “generar ingresos”. Traducido: saqueo, empresas privadas escoltadas por el ejército y un país reducido a yacimiento estratégico. La vieja doctrina Monroe, actualizada en versión siglo XXI y a cara descubierta.
Hoy es Venezuela; mañana, cualquiera que no se pliegue.
No es libertad lo que anuncian.
Es dominación.
Y conviene llamarla por su nombre.
Trump se enloqueció. Esto no es una disputa entre Trump y Maduro, ni entre un tirano y otro. Es una disputa por el petróleo y por la riqueza del pueblo venezolano.
Para Trump, América Latina sigue siendo su patio trasero. Hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquiera. La disputa es entre sensatez o barbarie, entre dignidad o sometimiento.
🔥🗣️ MASIVAS MOVILIZACIONES EN VENEZUELA: "Les decimos a ese GOBIERNO MERCENARIO que dice que ellos van a administrar Venezuela, que NUNCA LOS GRINGOS VAN A MANDAR EN ESTE PAÍS, AQUÍ MANDAN LOS VENEZOLANOS"
Desde #mexico🇲🇽 nuestra humilde pero enérgica solidaridad con #Venezuela.
Entendemos el sentimiento y condena de @rodbexa Poleo ante esta agresión ruin y cobarde de los Estados Unidos.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.