Cuando alguien fallece pasan días, meses, años y creemos que lo hemos superado. Pero entonces llega algo, un olor, un sonido, un lugar, una palabra, y todo estalla. Y entonces eres consciente de que sólo nos acostumbramos a esa falta pero nunca aprendemos a vivir sin ella.
la ternura con la que atiendes a una persona mayor amable y risueña que solo busca un ratito de conversación…ya que probablemente tú seas la única persona con la que ha intercambiado par de palabras en todo lo que lleva de día