Os han convencido de que tener 5 pisos y vivir del sueldo de los demás es ser un 'emprendedor'. Se llama parasitismo. La vivienda es para vivir, no para que juegues al Monopoly con la salud mental de la clase trabajadora.
Chicas, por favor, romanticen su vida.
Tengan citas a solas, estudien en cafeterías, cómprense flores, levántense a las 5 a. m. para hacer ejercicio, cocínense la cena. Les traerá felicidad, lo prometo, no para que la gente la vea, sino para ustedes mismas.
mi abuelo una vez me dijo: "No le cuentes a nadie tus asuntos a menos que te beneficie que lo sepan". Y debo admitir que es lo mejor que he escuchado. Mantener las cosas privadas es una acción de poder subestimada. No todos merecen tener acceso a tu vida.
Tras años analizándolo creo que el amor empieza con la atracción, que es lo que hace que te fijes en alguien, sigue con las cosas en común y finaliza con el trabajo mutuo de hacerse la vida más bonita el uno al otro desde el respeto y el cariño siempre.
El amor se construye.
El auténtico lujo es tener un círculo pequeño pero genuino, padres vivos, salud en el cuerpo y tranquilidad en la mente, trabajo deseado, tiempo para descansar, techo donde dormir y la certeza de que, aunque la vida no es perfecta, estás exactamente donde mucha gente desearía.