LA PEDAGOGÍA DEL POBRECITO
Hay una forma de abandonar a un chico que se disfraza de ternura.
“Pobrecito, no le exijas. Viene de un hogar difícil”.
“Pobrecito, no lo frustres”.
“Pobrecito, bajemos la vara”.
Con esa lástima, podemos terminar condenándolo.
Estos días vuelve a circular el caso de Michaela, una escuela pública de Brent, uno de los barrios más pobres de Londres. Es una escuela no selectiva y cerca del 40% de sus alumnos recibe comedor gratuito. Sus resultados académicos están entre los mejores del país.
Lo interesante no es solamente dónde llegan. Es cuánto avanzan desde donde empezaron.
La escuela apuesta por algo bastante sencillo: silencio, libros, esfuerzo, disciplina y altas expectativas.
¿Por qué confundimos exigir con maltratar?
En Educar sin culpa trabajé esta idea. El adulto que educa desde la culpa intenta alivianar el camino, evitar cada frustración y bajar la exigencia. Cree que protege.
Pero educar también es preparar para la vida.
Gregorio Luri afirma: aceptamos el esfuerzo en el deporte, en la música, en el gimnasio. Nadie aprende piano sin practicar. Nadie corre una maratón sin entrenar.
¿Por qué la escuela tendría que avergonzarse de exigir?
Frankl recordaba una frase de Goethe: si tratás a alguien como lo que es, lo volvés peor; si lo tratás como lo que puede llegar a ser, lo ayudás a serlo.
El que te quiere no te subestima. Te espera.
Silvia Bleichmar decía que la escuela puede corregir o confirmar el destino social de una persona.
Por eso el vínculo pedagógico importa tanto.
Emmy Werner estudió durante décadas a niños que crecieron en contextos de pobreza y adversidad. Entre quienes lograban salir adelante aparecía muchas veces un adulto que había creído en ellos. Cyrulnik lo llamó tutor de resiliencia.
Alguien que no te evita la caída, pero te da la mano para levantarte.
Hay dos pedagogías.
La del pobrecito, que baja la vara por lástima.
Y la de la esperanza, que sostiene la vara alta porque cree en vos.
Bajar la vara es renunciar de antemano
Educar es confiar.
Es exigir.
Es sostener.
Y, sobre todo, es mirar a un alumno y poder decirle:
“Yo todavía veo en vos algo que quizás vos todavía no podés ver.” #educarsinculpa #aledebarbieri #saludmental #crecer #aprender #resiliencia
Que lástima Uber Uruguay no te avisa cuando viene un taxi. No es el mismo comfort, no debería ser la misma tarifa. Para eso hay una categoría en la aplicación que dice taxi y da la opción y tienen tarifas diferentes. No debería ser sorpresa sino elección del consumidor.
ARIEL GOLD: “PODÉS TENER TODO, PERO SIN VÍNCULOS, SOS PROFUNDAMENTE INFELIZ”
El psiquiatra Ariel Gold advierte que en los últimos años dejó de ver solo problemas de conducta en niños y empezó a detectar algo más profundo: una falla en el desarrollo de la empatía. Sostiene que hoy “no estamos registrando al otro”, en un contexto atravesado por pantallas, falta de límites y cambios culturales, y alerta que sin empatía “no hay comunidad” y que “nos va la vida en esto”.
10 Definiciones
1- Cambio en las consultas: Gold detecta que ya no predominan solo problemas de conducta, sino dificultades más profundas.
2- Falla en la empatía: Advierte que muchos niños “no tienen culpa ni arrepentimiento” y no logran conectar con otros.
3- Fenómeno cultural: Sostiene que el problema no es individual, sino que responde a cambios en la sociedad.
4- Qué es la empatía: La define como un sistema cerebral complejo que “viene de fábrica”, pero debe desarrollarse.
5- Falta de conexión: Señala que hoy “no estamos registrando al otro” porque la atención está centrada en uno mismo.
6- Impacto de pantallas: Afirma que los dispositivos interfieren en la atención y dificultan activar la empatía.
7- Crisis de límites: Indica que la desautorización de educadores genera niños sin autorregulación ni empatía.
8- Consecuencias: Advierte que sin empatía “no hay comunidad” y se deterioran los vínculos y la salud mental.
9- Base biológica: Explica que ayudar a otros libera oxitocina, generando bienestar y fortaleciendo vínculos.
10- Advertencia final: Señala que sin empatía y autorregulación habrá generaciones con mayor sufrimiento emocional.
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📱🧠 Los vídeos cortos están reduciendo tu capacidad de atención
Un estudio con EEG mostró que las personas con mayor consumo de vídeos cortos presentaban:
⚠️ ~40% menos actividad cerebral relacionada con el control atencional
⚠️ ~32% peor autocontrol
Más reels, shorts o TikTok → peor capacidad para concentrarte y resistir distracciones.
🗣️Estos tiempos serán recordados como los del fin de la conversación. 🗣️❌
La conversación no se perdió porque falten palabras, sino porque falta escucha. Hoy las personas hablan en paralelo, como los niños chicos que juegan uno al lado del otro sin jugar juntos: cada quien despliega su relato, su experiencia, su mundo, sin entrar verdaderamente en el del otro. Hay intercambio de información, pero no relación. Se habla, pero no se dialoga. La repregunta, ese gesto mínimo que indica interés real, se volvió una rareza. Y sin repregunta no hay conversación, solo turnos de emisión.
Este vaciamiento ayuda a entender por qué hablar por teléfono se volvió incómodo e intrusivo. La conversación telefónica exige presencia, atención sostenida, capacidad de interrumpir y de ser interrumpido, lectura de silencios y tonos. Exige atención y estar ahí. En su lugar, se impusieron los audios de WhatsApp, una forma de comunicación que parece diálogo pero funciona como una sucesión de monólogos. No hay gestos, no hay miradas, no hay sincronía. Uno habla, el otro escucha cuando puede y luego responde con otro bloque cerrado. No hay ida y vuelta, solo alternancia.
Lo que se pierde no es solo una forma de hablar, sino una forma de vincularse. Conversar es aceptar que el otro puede correrte del centro, que algo de lo que diga te afecte o te modifique. Pero en una cultura cada vez más concentrada en el yo, escuchar se volvió difícil. No porque falte capacidad, sino porque falta disposición. Por eso hoy cuesta tanto construir relaciones: porque requieren conversación, y la conversación exige algo simple y escaso a la vez, la voluntad de estar con otro mientras habla.
Triste. Se instaló una pareja a dormir en la vereda de Maldonado y José M Muñoz. Avisado el @midesuy desde las 17hs. Esperemos vengan antes que se complique la cosa. Todo el barrio inundado de gente en situación de calle.
📽️ El enorme Joaquin Sabina nos acaba de regalar su último video clip, el de su despedida... y lo hizo rodeado de amigos y familia, hasta sus hijas aparecen.
"El último vals" nos recuerda que Sabina se está retirando y que va a ser dura su ausencia. Véanlo. 🥃🥃
Merece la pena tomarse unos minutos para repasar esta lista de 50 habilidades sociales.
En muchas de ellas no solemos caer de primeras y son francamente útiles para la vida.
Este es Elon Musk.
Dirige empresas de 5 mil millones de dólares, tiene 12 hijos y todavía tiene tiempo para publicar estupideces en Twitter.
Tenía que saber cómo administra su tiempo.
Esto es lo que encontré: