Hoy se cumplen 18 años de uno de los mejores y más épicos momentos que ha vivido la Ciudad de México: la vez que emos y punks se iban a dar con todo afuera de Metro Insurgentes y que al final no pasó nada porque los Hare Krishna dispersaron a la multitud
Todos creen que esta escena de Matilda fue un efecto especial.
Pero Danny DeVito la filmó con una niña real, sostenida por cables y un truco de cámara que hoy ningún estudio permitiría.
Así se hizo una de las escenas más salvajes del cine infantil.