Me da la impresión que con medidas como estas Argentina se está convirtiendo en un experimento del globalismo tecnócrata.
Ante casos como estos es que tenemos que cuestionarnos si a esto se refería @AgustinLaje en su gran obra Batalla Cultural cuando se refiere a nuestros tiempos como "épocas «antipolíticas» o «apolíticas», en las que lo político es reemplazado por la «gobernanza», por la tecnocracia, por la automaticidad de una hegemonía tal que desactiva sostenidamente el conflicto [entre izquierda y derecha]."
Es realmente preocupante que las grandes compañías tecnológicas tendrán acceso en vivo y en directo a todos los datos que se puedan recopilar del pueblo argentino. Es el sueño húmedo de compañías como Google que buscan extender la vigilancia y el control a todos los aspectos de la vida del ser humano.
¿De qué se trata exactamente?
Es un sistema de Inteligencia Artificial que integra datos masivos (de múltiples fuentes públicas y privadas) para crear un "gemelo digital" de la sociedad argentina. El objetivo declarado es simular, predecir y optimizar políticas sociales: anticipar pobreza, impacto de subsidios, desarrollo de capital humano, etc. En teoría, pasa de un Estado reactivo (que da ayudas después del problema) a uno predictivo que "sabe" qué va a pasar.
Suena futurista y eficiente. El problema es que esto es el sueño húmedo de cualquier tecnócrata autoritario, y los riesgos son estructurales.
Los principales peligros:
1. Vigilancia masiva y muerte de la privacidad:
Para que funcione un gemelo digital social se necesita un cruce de datos brutal: ingresos, educación, salud, consumo, comportamiento en redes, historial familiar, etc. Esto crea una base de datos centralizada del ciudadano argentino como nunca antes existió.
Aunque hoy digan "solo para políticas sociales", una vez que el Estado tiene esa capacidad técnica y legal, el abuso futuro es casi inevitable (sea este gobierno o el próximo).
2. Camino hacia un sistema de crédito social (social scoring):
Esto se asemeja peligrosamente a lo que hace China o a las herramientas que vende Palantir (la empresa de Peter Thiel).
El algoritmo decide quién "merece" más o menos ayuda, quién es "riesgo social", quién genera "buen capital humano". Eso no es neutral. Los sesgos algorítmicos son reales y suelen discriminar por clase, zona geográfica, origen o comportamiento.
3. Deshumanización de la política social
La pobreza y los problemas sociales no son solo variables matemáticas. Son realidades humanas complejas. Dejar que una IA "proyecte escenarios" y optimice decisiones implica que el Estado empieza a tratar a las personas como datos en un modelo. Eso reduce la libertad y la dignidad individual.
4. Contradicción libertaria brutal:
Milei se presenta como anarco-capitalista/libertario. Sin embargo, esto es expansión del poder estatal a través de la tecnología más sofisticada. No es achicar el Estado, es hacerlo más inteligente y omnipresente en la vida de la gente.
Un Estado mínimo no necesita un gemelo digital de toda la sociedad. Un Estado que quiere predecir y "optimizar" el comportamiento humano sí lo necesita.
5. Riesgos técnicos y de robo de datos
- En ciberseguridad: un solo hackeo y todos los datos sensibles de los argentinos quedan expuestos.
- Dependencia tecnológica: si está construido con tecnología de Palantir, AWS y otras Big Tech extranjeras, Argentina pierde soberanía sobre sus propios datos.
- Falta de transparencia: los algoritmos son opacos.
¿Quién audita el modelo? ¿Quién corrige los errores?
Usar IA para mejorar la eficiencia en la gestión pública no es malo en sí mismo. Usarla para cruzar datos masivos y modelar la sociedad entera en tiempo real sí lo es, especialmente en un país con instituciones débiles, tradición de abuso estatal y polarización alta.
Esto no es "adelantarse al futuro". Es traer herramientas de control social del futuro al presente, mientras se vende como innovación libertaria. Los que hoy aplauden porque "es Milei" pueden arrepentirse cuando otro gobierno use el mismo sistema para otros fines.
El peligro no es que Milei quiera usarlo mal hoy. El peligro es que está creando la infraestructura técnica y legal para que algún día se pueda usar muy mal. Y la historia muestra que ese tipo de poder casi nunca se deja sin usar.
Espero sinceramente que quienes entienden esto que escribo y están cerca del Presidente frenen esta locura.
4) Radix es un shopping con cajas infinitas coordinadas.
Cada compra es atómica, sin colas globales, incluso en Hot Sale, un solo click, ves lo que compras antes de pagar. Veloz y sin cuello de botella.
Diseñada desde cero para DeFi complejo.
Imaginá un Hot Sale global.
Miles de personas comprando el mismo producto, usando cuotas, cupones y puntos… todo en una sola operación.
Eso es DeFi complejo.
Veamos qué pasa en cada blockchain 👇
3) Avalanche es como distribuir el hotsale en shoppings separados.
Cada uno funciona bien, pero no podés combinar compras entre ellos en una sola operación y el usuario tiene que hacer varias transacciones para un solo carro de compra.
2) Solana es una caja ultrarrápida.
Hasta que todos quieren pagar el nuevo Iphone al mismo tiempo.
Ahí aparecen colas, reintentos y rechazos, miles de otras compras se cancelan por el cuello de botella.
1) Ethereum es como comprar en sucursales distintas.
Pagás en un local, financiás en otro, el cupón en otro.
Funciona, pero la experiencia “todo junto” se rompe cuando hay congestión.