Recuerdo clarito que, en uno de los momentos más difíciles para Venezuela, Mario Silva se burlaba de nuestra miseria de esa manera.
Jamás lo olvidé. Ni lo olvidaré.
Hoy, como todo chavista originario que terminó apartado del rodrigato, está pagando las consecuencias de un sistema que ayudó a construir.
Aquí estaremos atentos.
Porque esto apenas comienza. Y como él, muchos más terminarán transitando el mismo camino.
La revolución siempre termina devorando a sus propios hijos.
🔴 ARMANDO IBA A SER MÉDICO Y MÚSICO | El RÉGIMEN le apagó la vida y trató de PISOTEAR SU MEMORIA
Armando Cañizales Carrillo tenía 18 años recién cumplidos.
Era violinista en la Orquesta Sinfónica Juvenil José Francisco del Castillo. Había ingresado a la Facultad de Medicina de la UCV.
Un muchacho con todo por delante.
El 3 de mayo de 2017 salió a protestar en Las Mercedes.
Mientras aguantaba los gases y perdigones de la GNB, un proyectil impactó contra su máscara de gas y le atravesó la tráquea.
Murió minutos después en el Hospital Domingo Luciani.
Entonces el régimen hizo lo que siempre hace: mentir.
Néstor Reverol dijo que la bala fue disparada por los manifestantes. La autopsia lo desmintió.
La ONU concluyó: ejecución extrajudicial. Responsabilidad directa de la GNB.
El MP paralizó el caso a los dos meses. 8 años después, ningún detenido.
Lo que más duele después de tantos años de exilio no es solo la distancia, sino esa sensación permanente de no encajar en ningún lugar, de haber perdido el sentido de pertenencia. La vida que dejaste atrás se convirtió en un pasado que ya no existe; todo lo que añoras ha cambiado o desapareció. Y en el lugar donde intentas construir un nuevo hogar, todo se siente ajeno. Hay días en que te sientes profundamente perdida, como si flotaras entre dos mundos sin pertenecer del todo a ninguno. No tiene nada de romántico empezar de cero. Cambiar tu vida y tu futuro de un día para el otro es un acto de valentía y de dolor al mismo tiempo. Envío un abrazo sincero a todos los que llevamos este peso en el corazón: a los que a veces lo guardamos en silencio y seguimos caminando. Nadie entiende mejor este vacío que quien también lo ha cargado.
@8ardv@Manuela_Alcala1 Es exactamente lo que describes y reconocerlo es muy valiente pero doloroso. Es como dejar un libro sin terminar e intentar comenzar a escribir uno nuevo tratando de que narre el final del otro. En el medio siempre quedará un vacío que también es tu historia. Es muy duro.
La familia está muy destrozada en Venezuela, y los efectos colaterales de tener familias así no se arreglan con nuevos políticos. La crisis económica tiene formulas para resolverse, la crisis moral y el vacío del corazón todavía NO.
El Helicoide fue vaciado por la presión de los Estados Unidos y de los familiares.
Los que allí estaban recluidos siguen en la cárcel, pero en otros centros de tortura del régimen.
Sigamos alzando la voz hasta que alcancemos la libertad para todos los presos políticos, civiles y militares.
😔 Imagina esto… El régimen te tortura en Venezuela 🇻🇪 y emigras a España para estar a salvo; entonces , el perpetrador entra a la cafetería en la cual trabajas, como si nada sintiéndose como pez en el agua dentro de la madre patria…
Un padre de cinco hijos, Jorge Alayeto, hispanovenezolano, lleva casi 9 años en las cárceles del régimen venezolano .
En el 2017, agentes de la DGCIM lo secuestraron junto a su sobrino Alfonso, un joven de solo 20 años que estudiaba Ingeniería Civil. Los torturaron durante días en la “pecera” helada de Boleíta. Las torturas pasaron por golpes salvajes, patadas cuando se dormían, esposados todo ese tiempo y humillaciones… hasta que Jorge, destrozado, firmó una confesión falsa mientras oía cómo torturaban a su propio sobrino.
Lo condenaron a 30 años de cárcel basándose en el testimonio de su torturador: El agente Abel Angola.
Su familia lo perdió todo: La hacienda familiar destruida, la tía golpeada con rifles, amenazas de muerte… Hoy viven exiliados en Estados Unidos, con el corazón lleno de una tristeza inmensa.
Y mientras Jorge sigue sufriendo en una celda, ¿saben dónde estaba Abel Angola?
En Madrid, tomando una cerveza tranquilamente junto al Museo Reina Sofía.
Alfonso lo reconoció en la cafetería donde trabajaba. Entró en shock, se escondió en la cocina… y el torturador seguía allí, libre, como si nada.
Solo entonces, decidió emigrar nuevamente hacia los EEUU porque comprendió que España no estaría a salvo.
¿Cuánto más tiene que pasar esta familia para que actúen?
Jorge no es un número. Es un padre, un hermano, un tío… un ser humano al que le robaron su vida.
Su hermana Anabel lo expresó : “El gobierno de España no ha hecho absolutamente nada por nosotros”.
Esto no es justicia. Es olvido. Es abandono.
¡Libertad para Jorge Alayeto!
Vía El Mundo
#LibertadParaJorgeAlayeto