Al que sabe generar dinero, le daría aún más para que siguiera creando riqueza. No se lo quitaría con cantidades absurdas de impuestos.
Vivimos en una sociedad en la que, a veces, se castiga al que se esfuerza y arriesga.
Mientras tanto, hay quien pretende vivir igual que el que ha estudiado o trabajado duro, y todo sin mover un dedo.
Y no hablo de no ayudar a quien lo necesita.
Pero sí de apoyar un poquito más a quienes arriesgan y generan empleo.
Creo que habría que reconocer más el esfuerzo y reivindicar la figura del empresario y del emprendedor.
No como alguien a quien castigar, sino como un motor para el progreso de todos.
Es hora de cambiar la conversación y de entender que cuando a uno le va bien, puede hacer que a todos nos vaya mejor.