No es lo mismo decirse "no me gustan mis piernas" que "qué asco doy" y cambiar las verbalizaciones asociadas al cuerpo cambia la experiencia que tenemos hacia él porque las palabras suelen ir asociadas a sensaciones y a significados derivados.
Las parejas en relaciones sanas también discuten, opinan distinto, se sienten frustrados e inseguros. Sano no significa perfecto. Lo que hace que una relación sea sana es la forma de lidiar con esos problemas juntos. Dos contra los problemas y no uno contra el otro.