Una final más para este equipo,unidos siempre hemos sido más fuertes y hoy en cancha,hinchada y jugadores vamos por la 19.
EL VERDE ES FINALISTA DE LA LIGA UNA VEZ MÁS.
#TribuVerdolaga 💚🪶
#VamosTodosJuntos#JuntosXLa19
Las palabras se quedan cortas para hablar de tí,gracias rey,gracias David porque desde 2007 nos demostraste lo lindo que todo iba a ser,gracias por volver,por ser líder y capitán,por aguantarte incluso cada uno de los cuestionamientos cada que habia una lesión,una enfermedad o cualquier otra razón por la que quisieron pegarte,no eras el mismo porque los años y las lesiones pesan,pero en tú corazón nunca paso nada diferente que irte como los grandes,representando con honor el equipo que don Hernán te enseño a amar incluso antes que tuvieras memoria,GRACIAS DAVID OSPINA RAMIREZ por elegirnos,por estar,por defender el arco con honor,no hay palabras que dimensionen lo que significas para este club, GRACIAS POR ESCRIBIR ESTA HISTORIA JUNTO A NOSOTROS,porque sin importar a donde vayas siempre seras un ídolo verdolaga.
TE AMAMOS REY 👑💚.
#TribiVerdolaga 💚🪶
Nacional ganó con jerarquía y contundencia a un Inter de Bogotá endeble, quien recibió la mayor goleada de su historia incluyendo el ciclo como La Equidad. Y aunque el marcador terminó siendo amplio, el arranque no fue tan cómodo como sugiere el resultado. Al inicio el partido estuvo parejo: por momentos el Verde se vio flojo, con un juego incómodo, sin profundidad y con una posesión que no se traducía en riesgo real. El golpe primero lo dio el rival, aprovechando una salida floja y una marca blanda que dejó espacio para que nos lastimaran.
El partido se destrabó por donde sí fuimos constantes: el balón parado. Los tiros de esquina abrieron el camino y marcaron el tono: ahí Nacional fue serio, agresivo y directo, y de esa vía cayeron los dos primeros goles. Así terminamos el primer tiempo: 2–1, con la sensación de ventaja, pero todavía con un partido vivo y sin un dominio arrollador.
El segundo tiempo fue otra historia: Inter se rompió por completo, regaló metros, abrió pasillos y los goles de Nacional empezaron a caer con una facilidad que ya no supo contener. El búfalo marcó un golazo desde fuera del área para el cuarto gol verdolaga. El 5–1 fue una recuperación rápida, peinada de cabeza de Nico para activar la transición y, de frente, Chicho Arango clavando un golazo desde media distancia.
Y la recta final fue una fiesta. En un contragolpe liderado por Sarmiento, el equipo corrió con ventaja y Cardona se sumó para poner el 6–1. Luego, en el séptimo, vino el intercambio perfecto: Cardona le devolvió la asistencia a Sarmiento y el extremo la mandó a guardar para el 7–1, cerrando una noche donde la contundencia apareció de golpe y sin freno.
Se celebra el resultado y la eficacia, se reconoce el peso del balón parado y el derrumbe del rival en el complemento, pero queda la tarea futbolística: cuando el partido está parejo, al equipo todavía le cuesta generar profundidad y juego fluido. Hoy se resolvió como se resuelven los playoffs: con contundencia… y con nombres que aparecieron cuando había que apareocer. Que esta histórica goleada verdolaga, que se mete en el top 5 de goleadas históricas del club, sirva para llenar al equipo de confianza para retomar el buen fútbol y el juego fluido que nos llevaría a una nueva estrella.
✍🏼 @nicoduarteb25
#TribuVerdolaga 💚🪶
#VamosTodosJuntos
#JuntosXLa19
El sábado vimos un triunfo que se celebra, pero no se presume. El 1–2 ante Inter de Bogotá nos dejó ventaja, aunque el juego no terminó de convencer: Nacional tuvo más pelota (cerca del 58%) y pisó más el área rival, pero el partido fue parejo en remates y nunca se logró imponer el juego de nacional, esa esencia que está perdida a lo largo de todo el ciclo de Diego Arias .
En ese contexto, el partido de Jorman Campuzano fue el del volante que sostiene el edificio cuando arriba no aparece la jerarquía. Jugó de ancla, cuidó la espalda, ordenó coberturas y cortó transiciones cuando Inter quiso correr; incluso se cargó una amarilla por falta táctica alrededor del 62’, de esas que no lucen pero evitan un susto. Con balón, su aporte fue correcto, aunque me faltó verlo romper más líneas con pase vertical cuando el equipo se quedó sin continuidad y sin ideas, ese primer pase es clave para el inicio del juego.
Arias lo sacó sobre el 82’ para cerrar con piernas frescas: señal de que su noche fue más de control que de brillo. Ganamos, sí. Pero en esta dinámica de “no juego”, de falta de ideas, de un equipo que es más apellidos que conjunto, los líderes del equipo como Jorman son los que necesitamos para soñar con celebrar una nueva estrella verdolaga.
✍️ @nicoduarteb25
📸 @davidjaragarcia
#tribuverdolaga💚🪶 #vamostodosjuntos #juntoshastaelfinal #los79delmasgrande
#JuntosXLa19
Durante 79 años sin duda hemos gritado infinidad de goles,pero no podemos negar que hay algunos que se quedaron grabados para siempre en nuestra memoria,este es nuestro top 5 pero el turno ahora es para ustedes
¿Cuál fue el gol que más gritaron de Nacional?
📽️ @camilo7063
#TribuVerdolaga
#Los79DelMasGrande
Con motivo de los 79 años que cumplirá el club el día de mañana,los invitamos a todos ustedes a participar de este ejercicio en el que armaremos el XI histórico de Atlético Nacional,así que va hilo 🧵👇🏻
Con motivo de los 79 años que cumplirá el club el día de mañana,los invitamos a todos ustedes a participar de este ejercicio en el que armaremos el XI histórico de Atlético Nacional,así que va hilo 🧵👇🏻
El inicio de la grandeza llego desde tierras argentinas con esa mentalidad que solo Oswaldo Juan Zubeldia podía impregnar.
Abrimos hilo sobre los puntos más importantes del paso de Zubeldía por Nacional que lo vuelven un ídolo y referente en la dirección técnica
🧵 🪡
🧠⚽️ Mentalidad: La llegada que cambió la cabeza
La grandeza de Nacional empezó con acento argentino. Zubeldía no vino solo a “dirigir”: vino a imponer una mentalidad y con su llegada en 1976 arribo a la escuadra paisa el entrenamiento con intención, exigencia sin excusas y una idea obsesiva: el rival se respeta, pero se estudia y se trabaja hasta encontrarle la grieta. Su influencia no fue solo táctica; fue una nueva cultural. Con él, el club empezó a pensar en grande desde lo cotidiano: cómo se entrena, cómo se compite, cómo se sufre sin desordenarse. Antes de hablar de títulos, hay que hablar de eso: Zubeldía sembró la semilla del éxito del club más grande de Colombia. (1/3)
Aunque esta historia dicen muchos comenzó bastante tiempo atrás el 30 de abril de 1947 nació oficialmente el club que amamos,no desconocemos la historia que se escribió por fuera de lo profesional,pero el registro nos da este dia como la fecha del cumpleaños del rey de copas.
⏳ Cada vez más cerca de la celebración #79
#TribuVerdolaga 💚🪶
#VamosTodosJuntos
@ariedu28@TribuVerdolaga Toda la razón Eduardo, para mí el principal responsable es el DT, de igual manera te dejo el análisis que realizamos a la tarea de Diego Arias
https://t.co/qeTRx9wqlC
@ariedu28@TribuVerdolaga Toda la razón Eduardo, para mí el principal responsable es el DT, de igual manera te dejo el análisis que realizamos a la tarea de Diego Arias
https://t.co/qeTRx9wqlC
¿Qué sostiene a Diego Arias en Atlético Nacional?
Esa es la pregunta que hoy se hacen muchos hinchas mientras observan a un equipo que aparece en la cima de la tabla, pero lejos de transmitir la autoridad futbolística que históricamente exige la institución. Porque sí, el liderato existe en los números, pero en la cancha parece un liderato mentiroso: suma puntos, pero no convence; es líder en solitario,pero no tiene identidad. Y para una institución grande, eso nunca alcanza.
El fútbol no se reduce a estadísticas. El hincha necesita reconocerse en lo que ve cada fin de semana: intensidad, ambición, rebeldía, juego. Necesita sentir que su equipo representa algo. Hoy, en cambio, se percibe un conjunto plano, irregular, sin continuidad emocional ni futbolística. Hay partidos en los que compite,pero muchos otros en los que desaparece, y demasiados momentos donde transmite indiferencia. Eso es quizá lo más preocupante.
También inquieta la falta de autocrítica. Desde afuera se instala el discurso cómodo del resultado, como si estar arriba bastara para tapar los vacíos colectivos. Pero no basta. No cuando el funcionamiento es frágil, no cuando el equipo luce desconectado, no cuando cada presentación deja más dudas que certezas. En clubes grandes, conformarse con el marcador suele ser el primer paso hacia los fracasos.
Y luego está la responsabilidad individual de los jugadores. Da la sensación de que escogen partidos y aparecen de vez en cuando y se esconden en escenarios donde también se define un campeonato. Falta carácter para imponerse en la adversidad, ritmo para sostener la intensidad y personalidad para entender el peso de la camiseta que llevan puesta. Portar estos colores no puede ser un trámite; debe ser un compromiso competitivo permanente.
Entonces surge otra pregunta inevitable: ¿cómo se ilusiona la gente con el título? ¿Cómo se conecta el hincha con su equipo si no recibe argumentos desde la cancha ni mensajes convincentes desde el cuerpo técnico o el plantel? La fe no se exige, se construye. Y hoy esa construcción está incompleta. El liderato sirve, claro, pero en instituciones grandes el verdadero liderazgo se demuestra jugando, convenciendo y representando. Hoy, nada de eso se está reflejando.
📸 Comunicaciones @nacionaloficial
#TribuVerdolaga 💚🪶
#VamosTodosJuntos
¿Qué sostiene a Diego Arias en Atlético Nacional?
Esa es la pregunta que hoy se hacen muchos hinchas mientras observan a un equipo que aparece en la cima de la tabla, pero lejos de transmitir la autoridad futbolística que históricamente exige la institución. Porque sí, el liderato existe en los números, pero en la cancha parece un liderato mentiroso: suma puntos, pero no convence; es líder en solitario,pero no tiene identidad. Y para una institución grande, eso nunca alcanza.
El fútbol no se reduce a estadísticas. El hincha necesita reconocerse en lo que ve cada fin de semana: intensidad, ambición, rebeldía, juego. Necesita sentir que su equipo representa algo. Hoy, en cambio, se percibe un conjunto plano, irregular, sin continuidad emocional ni futbolística. Hay partidos en los que compite,pero muchos otros en los que desaparece, y demasiados momentos donde transmite indiferencia. Eso es quizá lo más preocupante.
También inquieta la falta de autocrítica. Desde afuera se instala el discurso cómodo del resultado, como si estar arriba bastara para tapar los vacíos colectivos. Pero no basta. No cuando el funcionamiento es frágil, no cuando el equipo luce desconectado, no cuando cada presentación deja más dudas que certezas. En clubes grandes, conformarse con el marcador suele ser el primer paso hacia los fracasos.
Y luego está la responsabilidad individual de los jugadores. Da la sensación de que escogen partidos y aparecen de vez en cuando y se esconden en escenarios donde también se define un campeonato. Falta carácter para imponerse en la adversidad, ritmo para sostener la intensidad y personalidad para entender el peso de la camiseta que llevan puesta. Portar estos colores no puede ser un trámite; debe ser un compromiso competitivo permanente.
Entonces surge otra pregunta inevitable: ¿cómo se ilusiona la gente con el título? ¿Cómo se conecta el hincha con su equipo si no recibe argumentos desde la cancha ni mensajes convincentes desde el cuerpo técnico o el plantel? La fe no se exige, se construye. Y hoy esa construcción está incompleta. El liderato sirve, claro, pero en instituciones grandes el verdadero liderazgo se demuestra jugando, convenciendo y representando. Hoy, nada de eso se está reflejando.
📸 Comunicaciones @nacionaloficial
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#VamosTodosJuntos
Es hora de darle una mirada al semestre de Alfredo Morelos, y al búfalo hay que medirlo con la vara que él mismo puso: la del delantero que define partidos. Y en estas últimas semanas, especialmente en la caída 1–0 contra Pereira en Yopal, su aporte se ha sentido corto para un “9” de Nacional. El problema no es solo que no llegue el gol; es que el equipo se quedó sin referencia real para descargar, fijar y convertir los ataques en remates claros, un partido con 0 remates al arco de todo el equipo contra el colero del torneo es inaudito. En ese partido, Nacional fue un equipo “sin profundidad, sin ideas y sin rebeldía”, y eso inevitablemente pasa por el área: si el nueve no logra sostener la jugada, todo se vuelve lateral, predecible, y el rival se siente cómodo.
Morelos hoy necesita ajustar cosas: moverse más en el intervalo entre central y lateral, ofrecer apoyos cortos para que el equipo salga de la presión y, sobre todo, recuperar esa agresividad de área que lo hizo decisivo. Sus números del semestre siguen siendo considerables (9 goles en 16 partidos), pero el tramo reciente pide más impacto en los minutos donde el partido se traba.
La crítica es con respeto: el Búfalo no tiene que “aparecer” a ratos; tiene que volver a ser constante, el equipo lo necesita con urgencia si la meta es terminar el semestre celebrando una nueva estrella.
✍🏻 @nicoduarteb25
📸 @alegiraldo90
#TribuVerdolaga 💚🪶
#VamosTodosJuntos
EL BAJO NIVEL DE TESILLO PREOCUPA EN NACIONAL
La derrota 1-0 ante Pereira dejó un señalado principal: William Tesillo. El referente de la zaga no estuvo a la altura y su inseguridad terminó contagiando a todo el equipo.
¿Qué pasó con el central?
• Desconocido en defensa: Lento en los cierres, errático en coberturas y superado en los duelos 1vs1.
• Sin salida clara: Estuvo conservador y sin profundidad, dejando a Campuzano solo contra la presión rival.
• Falta de liderazgo: En el momento que el equipo más necesitaba orden, se le vio reactivo y sin la jerarquía de siempre.
El balance es claro:
• Poca solidez.
• Salida predecible.
• Liderazgo ausente.
Tesillo no fue el único responsable de la caída, pero sí quedó en deuda. De un jugador de su recorrido se espera que sostenga al equipo en tardes complicadas, y ayer no ocurrió. Partido discreto, lejos de su nivel habitual.
¿Crees que es solo un mal partido o debe haber cambios en la zaga?
✍🏻 @camilo7063
📸 IG William Tesillo
#TribuVerdolaga 💚🪶
#VamosTodosJuntos
Hoy, en el Día del Arquero, me sale una sola palabra: gratitud. Porque en Nacional el arco no es un puesto: es una historia que se hereda con valentía. Y si tengo que nombrar a tres gigantes que marcaron época, mi lista arranca con René Higuita, el que cambió las reglas del juego con su locura lúcida: arquero-líbero, personalidad indomable y símbolo eterno de un Verde que se atrevió a ser diferente. Sigue con Franco Armani, seguridad pura: atajadas de final, regularidad de máquina y ese 2016 inolvidable donde el equipo se paró firme desde atrás para ir por la gloria. Y cierra con David Ospina, categoría internacional y corazón verdolaga: formó en casa, se hizo grande afuera y volvió para darle al equipo liderazgo, calma y presencia en los momentos calientes.
Tres estilos, una misma esencia: en Nacional, el arquero no solo tapa… sostiene la fe. 💚🧤
✍🏻 @nicoduarteb25
📸 @nacionaloficial
#tribuverdolaga 💚🪶
#VamosTodosJuntos
Eduard Bello dejó un clásico más valioso de lo que parece si uno analiza un poco más allá de lo que ve ha simple vista. Su aporte más claro fue en balón parado: el cobro de tiro de esquina que termina en el gol de Sarmiento confirma ese golpeo tenso y peligroso que, en partidos cerrados, te cambia el guion. En juego abierto también tuvo momentos de peso: buscó el arco, pisó zona de remate.
Donde todavía tiene margen es en la regularidad: a ratos aparece como desequilibrante y a ratos se diluye, y en un clásico se nota. También le falta un punto de solidez en el retroceso, sobre todo cuando el rival progresa por dentro cerca de su zona: ahí debe perfilar mejor y orientar la jugada hacia afuera.
Pero el balance es positivo: con cada partido se le ve más suelto, más metido y más determinante. Si sigue creciendo así, Bello puede ser una llave silenciosa en las fases finales: de esos que entran, pican el partido y lo terminan ganando.
✍️ @nicoduarteb25
📸 @alegiraldo90
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Clásico vibrante y agónico: Nacional lo ganó 2–3 con el golpe del 93’, de esos que se gritan con el alma. Pero que después de la adrenalina se debe reflexionar de lo sucedido.
El gran termómetro del equipo fue Rengifo: participativo, atrevido, siempre ofreciéndose y dándole sentido a cada posesión. Bello tuvo muy buenos minutos y con mucha chispa: vertical, intenso, con hambre de duelos y de acelerar cuando el partido se trababa. Y Andrés Román nos recordó momentos de su espléndido 2024: decisivo en el ataque, fuerte en los duelos, incluso participativo en el gol de la victoria.
Ahora, lo preocupante: Ospina no transmitió seguridad y la zaga —con Tesillo como referencia— se vio frágil, mal perfilada y con pérdidas de marca que hicieron el partido una montaña rusa. Y, para mí, los cambios de Arias enfriaron el ritmo cuando el equipo debía sostener el control: le dieron vida a un DIM que ya estaba tambaleando.
Se celebran los tres puntos que mantienen a Nacional como líder absoluto del FPC a falta de 3 fechas para finalizar el todos contra todos… pero este tipo de victorias también avisan.
Próximo partido 🆚 Bucaramanga.
📸 Comunicaciones @nacionaloficial
✍🏻 @nicoduarteb25
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#VamosTodosJuntos
¿Recuerdas este partido? 🤔
El 8 de septiembre de 2019, Clásico paisa DIM vs Nacional terminó con una contundente victoria 1-4 de Atlético Nacional sobre Independiente Medellín en el Atanasio Girardot. Nacional fue letal desde el primer tiempo: abrió el marcador con Jarlan Barrera tras asistencia de Pablo Ceppelini, luego Hernán Barcos aumentó de cabeza y el propio Ceppelini puso el tercero antes del descanso. En el segundo tiempo, Vladimir Hernández selló la goleada tras una jugada colectiva. El DIM descontó al final con Germán Cano de penal. El partido fue parejo en el inicio, pero la eficacia verdolaga marcó la diferencia y evidenció su superioridad en el clásico.
✍🏻 @nicoduarteb25
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