admirar cómo avanza y mejora una persona que querés mucho es un sentimiento muy puro y humano, más cuando conocés su historia previa y sabés cuánto trabajo le costó. Si algo nos enciende el amor es aprender a admirar en lugar de envidiar.
Te vas a cuestionar mil veces: si hay que dejar de ser buena persona, si hay que dejar de darlo todo, si hay que dejar de intentar... Y seguirás siendo buena persona, porque al final son las acciones las que nos definen.