Hablando de eso, estoy seguro que obró Dios. Digo con mucha confianza que fue él, yo me estaba resignando a que me robaran, como lo mínimo que me podría pasar. Estamos bien, gracias a Dios. Literalmente.
Anteayer casi me asaltaron por caminar de madrugada (casi, porque el choro me siguió hasta mi casa) y no tengo idea de cómo mi papá se enteró, pero se enteró. Me requintaron