Cada persona demuestra quién es con sus actos. Así que dejá de esperar cambios de quien no tiene intención de cambiar. A veces, lo más sano no es insistir, sino aceptar, tomar distancia y seguir adelante.
Hay gente que no cambia, por más oportunidades que le des, por más que hables o por más que intentes hacerles entender. Y llega un momento en que aprendés que no es tu responsabilidad cambiar a nadie.