Musique classique. Langues, écriture & civilisation mayas. Aussi latin & grec, égyptologie. En général littérature, langues, art & archéologie, nature.
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Aqui está mi segundo poemario, en maya, español y francés que se puede descargar gratuitamente.
Voici mon second recueil de poèmes en trois langues et quelques photos... Vous pouvez le télécharger ici gratuitement
#mayas@elChilamBalam
Una de las cosas con la que me gustaba a veces sorprender a mis alumnos (sobre todo a los más bisoños, a los de primer año de universidad) era, cuando en una conversación sobre libros, alguien preguntaba: «Profe, ¿ha leído "Cien años de soledad"? ¿Qué tal es?». Entonces yo, por toda respuesta, siempre contestaba de memoria, como ahora mismo lo escribo:
«Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo».
Aunque lo he leído y releído mucho, y he fatigado no sé cuántas veces las páginas de "Cien años de soledad", lo cierto es que García Márquez no es uno de mis escritores favoritos y su libro más famoso no está entre mis diez o cinco libros totémicos (como si lo está, por ejemplo, "La montaña mágica"). Por eso nunca me he explicado a mí mismo porqué hasta ahora recuerdo de ese modo casi fotográfico esas primeras líneas.
Hoy, que se cumplen diez año de su muerte, me lo he vuelto a preguntar y aún no hallo la respuesta. Sólo sé que a Gabo se le extraña mucho y que a su literatura, que siempre era una buena noticia, se le extraña más.
Grand MERCI 🙏 au million d’auditeurs qui sont à l’écoute chaque jour 🥰 et grand BRAVO à toutes les équipes !!👏👏👏
@mvoinchet #FranceMusique#AudiencesRadio
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Hoy, el TREN MAYA que salió de Campeche a las 7 AM, se descarriló en su vagón no. 4, poco antes de llegar a la estación de Tixkokob, Yucatán.
La sacudida provocó que las pantallas de televisión al interior se desmontaran y cayeran. El sistema de emergencia se activó y el operador y autoridades no reportan heridos hasta el momento. El vagón mantuvo su verticalidad pero sus ruedas salieron de sus rieles. Ya se trabaja en el sitio para la reinserción a las ruta y la inspección al equipo correspondiente. No sé ha informado respecto a la evacuación de sus ocupantes.
REPITO: ESTE PROYECTO NO CUENTA CON LAS CERTIFICACIONES NECESARIAS, NI EN LA CONSTRUCCIÓN, NI EN LOS MATERIALES EMPLEADOS. RECOMIENDO NO HACER USO NI DEL TREN, NI DE SUS INSTALACIONES.
🇫🇷🚙 FLASH | Si vous trouvez un billet de 50€ glissé sous vos essuie-glaces, ne le touchez pas, il s'agirait sûrement d'une arnaque. Le stratagème consiste à ce que vous le remarquiez une fois à l'intérieur de votre véhicule, que vous sortiez pour le récupérer, et c'est à ce moment-là que le malfaiteur choisit de monter à bord et de prendre la fuite avec votre voiture. (Police nationale)
¡Ahora es cuando @AnahiGonzalezQR! Le lanza reto Mayusa González, candidata de @MovCiudadanoMX al @senadomexicano, para debatir en lengua maya y ver quién es más indígena de las dos. Que le tome la palabra para disipar dudas sobre sus orígenes “étnicos” y lo compruebe de una vez
🔴 El Tren Maya acuchilla el sistema de cuevas y cenotes de Quintana Roo. El riesgo, apunta la activista Cristina Nolasco, es que ese manto acuífero es del que depende el Estado: “Esa agua es la que nos llega potable, de la que vive el jaguar" https://t.co/Ti24VJ1t83
El Colibrí y el incendio.
(Leyenda Guaraní)
Cuentan que un día hubo un enorme incendio en la selva. Todos los animales huían despavoridos, pues era un fuego terrible.
De pronto, el jaguar vio pasar sobre su cabeza al colibrí… en dirección contraria, es decir, hacia el fuego.
Le extrañó sobremanera, pero no quiso detenerse. Al instante, lo vio pasar de nuevo, esta vez en su misma dirección.
Pudo observar este ir y venir repetidas veces, hasta que decidió preguntar al pajarillo, pues le parecía un comportamiento harto extraño:
—¿Qué haces, colibrí? —le preguntó.
—Voy al lago, —respondió el ave— tomo agua con el pico y la echo en el fuego para apagar el incendio.
El jaguar se sonrió. —¿Estás loco? —le dijo—. ¿Crees que vas a conseguir apagarlo con tu pequeño pico tú sólo?
—No, yo sé que solo no puedo, pero esta selva es mi hogar… Me alimenta, me da cobijo a mí y a mi familia, y le estoy agradecido por eso, lo ayudo a crecer polinizando sus flores. Yo soy parte de este bosque y él es parte de mí. Yo sé que solo no puedo apagarlo, pero tengo que HACER MI PARTE.
—Bueno —respondió el colibrí— yo hago mi parte… Y tras decir esto, se marchó a por más agua al lago.