A lo largo de mi vida he hecho cosas buenas y no tan buenas. He cometido errores, sonoras cagadas y algunas chiquilladas.
Lo que nunca he hecho ha sido daño. Nunca le he pegado a nadie y mucho menos en la cabeza y estando inmovilizado.
No estoy tan loco.
En esta silla se sienta durante días el acompañante de una mujer moribunda en el Hospital de Palamós porque nuestros impuestos van a sanidad y educación.